Veganismo: ¿imperativo moral o elección personal?

He tenido ya varias situaciones en las que alguien me ha comentado que respeta a quien quiera ser vegano, por lo que nosotros deberíamos respetar también a quien decida no serlo.

En este punto, deberíamos plantearnos qué es una elección personal. Se le podrían dar muchas vueltas al tema, pero trataré de explicarlo de una manera muy simple.

Una elección personal es una decisión que elegimos y que no afecta a ningún otro. Ejemplo: elegir una camiseta amarilla o una camiseta roja.

Un imperativo moral, por el contrario, es algo que todos deberíamos seguir, ya que afecta a terceros.
Ejemplo: no matar a nadie por su raza u orientación sexual.

En resumen, que no considero que sea una elección personal, por ejemplo, matar al primer negro que vea por la calle. O asesinar homosexuales. O esclavizar animales no humanos.

O dicho de otra manera, la libertad de cada uno termina donde empieza la de otro. No me gustan los dichos, pero ése describe bastante bien al veganismo.

Imagino que hasta aquí, todo el mundo estará de acuerdo en que no somos libres de tomar la elección personal de perjudicar a otros. Ahora, sólo queda reflexionar sobre por qué los demás animales deben ser considerados individuos (aunque lo intentaré detallar próximamente en otro post).

José Valle con una gallina rescatada

José Valle con una gallina rescatada de su centro de explotación por Igualdad Animal

Al igual que los animales humanos, los animales no humanos tienen la capacidad de sentir. Ésa es la condición por la cual deberíamos respetar a los demás, por su capacidad de sentir. No por motivos arbitrarios como la raza a la que se pertenezca, o la orientación sexual que se tenga; tampoco por la especie de la que seamos miembros.

Habrá quien argumente mil excusas para considerar inferiores a los animales no humanos; son las mismas excusas por las cuales hace cientos de años se consideraban a los negros como inferiores. La más típica podría ser que los humanos tenemos la capacidad de razonar. Pero hay humanos que no razonan, como los bebés recién nacidos o diversos tipos de enfermos mentales, y no los matamos para servirlos en la cena. La única razón por la cual masacramos a millones de animales diariamente es la especie a la que pertenecen. Y la especie es algo tan arbitrario como la raza o el sexo.

Por todo esto, ser vegano no una simple elección personal, sino que se convierte en un imperativo moral que debemos seguir para respetar a los demás.

Me pregunto…

…me pregunto si la gente que argumenta que la carne, el pescado la leche y los huevos (cadáveres de animales terrestres o peces, secreciones mamarias de vacas y óvulos de gallinas) les son necesarios para vivir, se paran 5 segundos a mirar las etiquetas de la ropa o zapatos que compran para ver si son piel, cuero, lana o no lo son.

…y la respuesta es obvia, nadie lo mira, nadie se para un momento a mirarlo y comprar otra cosa en el caso de que esa prenda esté hecha con animales, simplemente porque les da igual, lo de la nutrición es una excusa refutada desde hace mucho por todas las asociaciones de dietéticas del mundo, lo único que buscan es una excusa para no cambiar un ápice de sus vidas, que sean lo más cómodas y egoístas posible y seguir utilizando animales con la conciencia tranquila.

Agujas

Contigo al lado parecía como si el tiempo se hubiera parado. Yo no quería que pasara ni un segundo más. Tú tampoco. Hubiéramos hecho lo que fuera por parar ese maldito reloj, y en ese momento parecía como si lo hubiéramos conseguido. Eran las 22:30:19 y las agujas de ese reloj no se movían. Ni lo hicieron en toda la noche, como comprobé la mañana siguiente.

Quizá en un tiempo, dentro de no mucho, veamos esas agujas moverse. Y aunque parezca que van hacia delante, realmente serán una cuenta atrás.

Simón el sádico

Texto traducido perteneciente al Blog personal de Gary Francione.

Déjenme presentarles a Simón el Sádico, quien hizo su primera aparición en mi libro, Introduction to Animal Rights: Your Child or the Dog?

Imaginemos que encontramos a Simón, quien está torturando a un perro quemándolo con un soplete. La única razón de Simón para torturar al perro es que le produce placer hacer esta clase de actividad.

Simón es exactamente la clase de persona que despierta el interés en quienes están preocupados por el vínculo entre el “abuso” animal y la violencia humana.

¿Por qué? ¿Por qué lo que está haciendo Simón es tan perturbador?

Simón está violando una regla moral y legal con la que todos concuerdan –que es malo infligir sufrimiento innecesario o muerte a los animales. ¿Y qué queremos decir con “innecesario”? Queremos decir que está mal infligir sufrimiento o muerte a los animales simplemente porque nos da placer o porque lo encontramos divertido. Simón está infligiendo sufrimiento innecesario y muerte al perro; está torturando un animal por ninguna otra razón que no sea su placer y diversión.

El problema es, ¿en qué es Simón de alguna manera diferente de todos los que comen carne, productos lácteos o huevos?

Matamos más de 50 billones de animales cada año (en todo el mundo) para comida. No puede haber duda de que la comida proveniente de animales involucra una enorme cantidad de dolor, sufrimiento, y muerte. La comida proveniente de animales producida bajo las circunstancias más “humanitarias” incluye tratar a los animales de formas en las que, si se aplicaran a los humanos, constituirían tortura.

Nadie afirma que tenemos que comer comida proveniente de animales para tener una salud óptima. En realidad, los profesionales en el cuidado de la salud pertenecientes a la corriente principal, son cada vez más de la opinión de que los alimentos provenientes de animales son perjudiciales para la salud humana. Y la cría de animales para comida es un desastre para el medio ambiente.

¿Cuál es la mejor justificación que tenemos para infligir dolor, sufrimiento, y muerte a 50 billones de no humanos sintientes?

La respuesta: disfrutamos del sabor de los productos animales. Obtenemos placer de usar animales incluso sin haber ninguna necesidad por nuestra parte.

Entonces, ¿en qué somos diferentes de Simón el Sádico?

Respuesta: en nada.

matadero

Pagamos a otros para que maten y preparen la carne de los animales, los lácteos, y los huevos que nosotros disfrutamos. Pero ¿y qué? Somos no obstante exactamente igual de responsables moralmente que Simón el Sádico. Simplemente nosotros somos más numerosos y nuestras acciones son consideradas como aceptables.

Es extremadamente dificultoso –quizás imposible-, no ser al menos indirectamente cómplice de la explotación animal como consumidores, en una sociedad sostenida por la explotación animal, pero podemos sin embargo tener en claro que si no somos veganos, ciertamente somos explotadores de animales. No hay una distinción lógica o moral entre la persona que quema con un soplete a un perro por diversión y la que come una hamburguesa, una pizza con queso, un helado o huevos. La única diferencia es que quemar al perro es llamado “abuso” y comer productos animales es llamado “normal.”

Piénsenlo.

Conversando con un animal explotado

Siempre te observo entristecido, a través de alguna foto en mi ordenador,
veo tus ojos deprimidos, rebosantes de agonía y de dolor,
quieres librarte de tu castigo, emprender la huida hacia un futuro mejor,
corretear y jugar con tus hijos, nadar, volar o disfrutar del amor.

Pero esa vida te fue negada al nacer,
tú naciste en una granja factoría,
tan sólo eres un objeto de consumo,
no tienes derecho a tener una vida.

Este maldito mundo especista,
se cree que tú no eres capaz de sentir.
Toda esa gente tan egoísta,
se empeña en que tú estás aquí para servir como alimento o experimento,
meterte en una jaula, ponerte en un zoo,
pero es que amigo, al igual que ellos,
eres capaz de sufrir la explotación.

Discriminar en función de la especie,
carece totalmente de justificación.
Si no les gustas en función de la raza,
es demasiado absurda esta situación.

No compraré aquellos productos
sacados del dolor y la explotación,
y amiga mía yo te prometo,
que siempre lucharé por tu liberación,
QUE SIEMPRE LUCHARÉ POR TU LIBERACIÓN.

Conversando con un animal explotado- De igual a igual

Escuchar: http://www.goear.com/listen.php?v=71f375d

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