Cómo quieres

Con tristeza, abandono la pereza del que vive con pobreza,

otro día más creyendo religioso al que no reza,

soy alteza sin corona en mi cabeza, pues reino sobre llantos que derramo en fortalezas.

Sé que es necesario tirar este diario, que quiero ser tan inocente como un niño en parvulario;

adversario soy, de mi calendario hoy,

y mandatarios me señalan los caminos por donde yo voy, soy,

un alma sin misiones, un tren sin estaciones, una nota, un silencio y rap con opiniones,

ya más que cielo azul sé que cubren los marrones,

y en la orquesta de la vida puede que yo desentone, pero perdone,

cada carta significa una partida así que juez, reparte ya la vez,

y no haga caso de esta sabia palidez que cubre mi tez con enterez,

entre tantas redes no elegís el pez,

mi peón sin devoción en tu tablón de ajedrez, con altivez,

que mueven nuestros hilos y en vilo humanidades son bebidas como vino;

con sigilo asilos degeneran a mayores, y mayores disfrazados devanean con las menores,

con horrores sin temores las guerras pisan las flores, con docrinas dominantes enseñan los profesores…

Y cómo quieres, y cómo quieres que sienta yo orgullo de ésto,

cómo puedo sonreir si no quedan pretextos,

arresto sentimientos en el peso del día a día,

y llorando me revuelvo en la melancolía.

Cien infieles versos yo lancé sobre papeles,

esperando que las hieles con motivo se conviertan en mieles,

he llorado y he sufrido como rebelde bajo claveles, torturándome,

malvados flagelándome las pieles;

renegando del amor, paseándome los burdeles,

y ahora sigo cual mendigo sin tener reloj y sin saber la hora,

conquistado sin motivos como lo ha sido Basora por ahora,

mercenario del dinero, como reyes en enero, como amores en febrero,

prefiero comer caldero sin vivir del monedero,

pero sigo observado por algo llamado Estado, otro malcriado que se cree superdotado, no privilegiado

y yo tarado evado las aguas por donde nado anonadado.

Cierro ya los ojos esperando la vigilia,

solo con mi mente, dime chico, dime quién me auxilia,

al final del tunel solo veo a mi familia,

y yo postulo versos como dios ha postulado biblias,

lágrimas de tinta y lloraré mirando gentes,

pues todo lo que tuve ya lo encuentro tan ausente…

cuente lo que cuente a mí me tienen por ese demente,

y sólo porque rimo y de batalla ellos mi frente.

Y cómo quieres, y cómo quieres que sienta yo orgullo de ésto,

cómo puedo sonreir si no quedan pretextos,

arresto sentimientos en el peso del día a día,

y llorando me revuelvo en la melancolía.