Me pregunto…
…me pregunto si la gente que argumenta que la carne, el pescado la leche y los huevos (cadáveres de animales terrestres o peces, secreciones mamarias de vacas y óvulos de gallinas) les son necesarios para vivir, se paran 5 segundos a mirar las etiquetas de la ropa o zapatos que compran para ver si son piel, cuero, lana o no lo son.
…y la respuesta es obvia, nadie lo mira, nadie se para un momento a mirarlo y comprar otra cosa en el caso de que esa prenda esté hecha con animales, simplemente porque les da igual, lo de la nutrición es una excusa refutada desde hace mucho por todas las asociaciones de dietéticas del mundo, lo único que buscan es una excusa para no cambiar un ápice de sus vidas, que sean lo más cómodas y egoístas posible y seguir utilizando animales con la conciencia tranquila.
Agujas
Contigo al lado parecía como si el tiempo se hubiera parado. Yo no quería que pasara ni un segundo más. Tú tampoco. Hubiéramos hecho lo que fuera por parar ese maldito reloj, y en ese momento parecía como si lo hubiéramos conseguido. Eran las 22:30:19 y las agujas de ese reloj no se movían. Ni lo hicieron en toda la noche, como comprobé la mañana siguiente.
Quizá en un tiempo, dentro de no mucho, veamos esas agujas moverse. Y aunque parezca que van hacia delante, realmente serán una cuenta atrás.
Simón el sádico
Texto traducido perteneciente al Blog personal de Gary Francione.
Déjenme presentarles a Simón el Sádico, quien hizo su primera aparición en mi libro, Introduction to Animal Rights: Your Child or the Dog?
Imaginemos que encontramos a Simón, quien está torturando a un perro quemándolo con un soplete. La única razón de Simón para torturar al perro es que le produce placer hacer esta clase de actividad.
Simón es exactamente la clase de persona que despierta el interés en quienes están preocupados por el vínculo entre el “abuso” animal y la violencia humana.
¿Por qué? ¿Por qué lo que está haciendo Simón es tan perturbador?
Simón está violando una regla moral y legal con la que todos concuerdan –que es malo infligir sufrimiento innecesario o muerte a los animales. ¿Y qué queremos decir con “innecesario”? Queremos decir que está mal infligir sufrimiento o muerte a los animales simplemente porque nos da placer o porque lo encontramos divertido. Simón está infligiendo sufrimiento innecesario y muerte al perro; está torturando un animal por ninguna otra razón que no sea su placer y diversión.
El problema es, ¿en qué es Simón de alguna manera diferente de todos los que comen carne, productos lácteos o huevos?
Matamos más de 50 billones de animales cada año (en todo el mundo) para comida. No puede haber duda de que la comida proveniente de animales involucra una enorme cantidad de dolor, sufrimiento, y muerte. La comida proveniente de animales producida bajo las circunstancias más “humanitarias” incluye tratar a los animales de formas en las que, si se aplicaran a los humanos, constituirían tortura.
Nadie afirma que tenemos que comer comida proveniente de animales para tener una salud óptima. En realidad, los profesionales en el cuidado de la salud pertenecientes a la corriente principal, son cada vez más de la opinión de que los alimentos provenientes de animales son perjudiciales para la salud humana. Y la cría de animales para comida es un desastre para el medio ambiente.
¿Cuál es la mejor justificación que tenemos para infligir dolor, sufrimiento, y muerte a 50 billones de no humanos sintientes?
La respuesta: disfrutamos del sabor de los productos animales. Obtenemos placer de usar animales incluso sin haber ninguna necesidad por nuestra parte.
Entonces, ¿en qué somos diferentes de Simón el Sádico?
Respuesta: en nada.

Pagamos a otros para que maten y preparen la carne de los animales, los lácteos, y los huevos que nosotros disfrutamos. Pero ¿y qué? Somos no obstante exactamente igual de responsables moralmente que Simón el Sádico. Simplemente nosotros somos más numerosos y nuestras acciones son consideradas como aceptables.
Es extremadamente dificultoso –quizás imposible-, no ser al menos indirectamente cómplice de la explotación animal como consumidores, en una sociedad sostenida por la explotación animal, pero podemos sin embargo tener en claro que si no somos veganos, ciertamente somos explotadores de animales. No hay una distinción lógica o moral entre la persona que quema con un soplete a un perro por diversión y la que come una hamburguesa, una pizza con queso, un helado o huevos. La única diferencia es que quemar al perro es llamado “abuso” y comer productos animales es llamado “normal.”
Piénsenlo.
Conversando con un animal explotado
Siempre te observo entristecido, a través de alguna foto en mi ordenador,
veo tus ojos deprimidos, rebosantes de agonía y de dolor,
quieres librarte de tu castigo, emprender la huida hacia un futuro mejor,
corretear y jugar con tus hijos, nadar, volar o disfrutar del amor.
Pero esa vida te fue negada al nacer,
tú naciste en una granja factoría,
tan sólo eres un objeto de consumo,
no tienes derecho a tener una vida.
Este maldito mundo especista,
se cree que tú no eres capaz de sentir.
Toda esa gente tan egoísta,
se empeña en que tú estás aquí para servir como alimento o experimento,
meterte en una jaula, ponerte en un zoo,
pero es que amigo, al igual que ellos,
eres capaz de sufrir la explotación.
Discriminar en función de la especie,
carece totalmente de justificación.
Si no les gustas en función de la raza,
es demasiado absurda esta situación.
No compraré aquellos productos
sacados del dolor y la explotación,
y amiga mía yo te prometo,
que siempre lucharé por tu liberación,
QUE SIEMPRE LUCHARÉ POR TU LIBERACIÓN.
Conversando con un animal explotado- De igual a igual
Escuchar: http://www.goear.com/listen.php?v=71f375d

Aquella noche
Aquella noche vio que había menos luz que de costumbre, y eso le reconfortó extrañamente.
Entonces aprovechó para sacar las piedras de su mochila y enterrarlas hondo.
Borró todas las marcas y huellas que había dejado.
Y se marchó sin más.
Aquella noche sintió morir su corazón.
Cenizas
Hoy el tiempo cae en mi silencio y muere
pero grita dentro
todo es albero y polvo entre mis paredes…
Hoy mis recuerdos se queman en el fuego
pero quedan cenizas en el aire
y albero en nuestro suelo…
Sigue
Sigue tu senda
familiar y sorprendente
genial e inconsciente
que te consume vivo.
You make me feel so good…
You make me feel so good (I want some more)
You make me feel so good (with the things you do)
I never know that I could (I never know)
Ever feel so good…
Ojos tristes
Te vi. Iba por la carretera y me miraste. Sin decir nada me preguntaste por qué. No pude responderte. Me seguiste mirando, pidiéndome que hiciera algo. No pude responderte. Sólo seguí mirándote a los ojos, esos preciosos ojos tristes que jamás cambiarán la mirada, acoplados en ese cuerpo condenado a la esclavitud. Me volviste a preguntar el porqué. Me avergoncé por no haberte podido dar una respuesta. Finalmente te di la espalda y seguí mi camino. Y la imagen de tus ojos se clavaba en mi mente, “¿por qué, por qué, por qué, por qué…?”

Precisamente aquí
Excepto por 2 frases especistas que no me gustan nada de nada, pedazo de tema.
http://www.goear.com/listen.php?v=dfb04e7
Yo estoy bien aquí y tú estás bien allí.
¿Por qué tuviste que venir? Estábamos tan bien sin ti…
¿Acaso no hay millares de sitios donde ir?
Y te has tenido que instalar precisamente aquí. Precisamente aquí.
Ya podía tu padre haberse puesto un condón.
Ya podía tu madre haberse puesto un DIU.
Ya podría tu padre no haber conocido a tu madre,
ya podría tu madre no haber conocido a tu padre nunca jamás.